Enseñanza y escolarización


¿Qué está pasando en nuestra sociedad que tanto nos quejamos por cosas triviales cuando tenemos un alto porcentaje de niños sin escolarizar y muchos sin que sigan los cursos completos?

¿A quiénes tenemos que pedir responsabilidades?, ¿a los padres?, ¿a los tutores?, ¿al gobierno?. Creemos que es labor conjunta entre todos, de formación y educación con lo cual deberíamos hacer hincapié en la enseñanza primaria pues recordemos que estos mismos niños que ahora no se les presta la debida atención, serán los gobernantes el día de mañana encontrándose con un país en falta de recursos humanos ante el progreso en que estamos metidos.

Por otra parte, ahora con el nuevo ministerio creado de “cultura” creemos debería aprovecharse al máximo esta entidad para que ésto no siga produciéndose y que abarque por entero a nuestro País incluída las zonas más remotas, aplicando una reforma educativa pedagógica y de contenido, no solo construyendo colegios o regalando computadoras como lo hicieron gobiernos anteriores, porque sino mejoramos los contenidos educativos y la formación de los maestros lo demás no sirve de nada.

Incluso los colegios de profesionales, que si bien hacen una buena labor para protección de sus socios, podrían aportar mucho en la elaboración de un plan de reforma educativa (hasta deberían ser voluntarios) que debería ser aplicado en todo el Perú.

Hasta hoy, la educación se ha convertido en un negocio (en su gran mayoría) en donde solo se busca un beneficio económico a cambio de una enseñanza mediocre sin valores, esto es lo que debemos revertir para beneficio de nuestros hijos y de todos los peruanos.

Xavi & Míriam

Prensa, tecnología y medios de comunicación


Todos sabemos el poder que tienen la prensa y los medios de comunicación sobre la opinión pública por el hecho de ser masiva, inmediata y permanente ejerce una gran influencia en las personas modificando muchas veces sus actitudes, opiniones y comportamientos en la sociedad.

Entonces es innegable que la prensa cumple una función importantísima para el desarrollo de un país porque tiene el poder de crear opinión mediática, el problema está en que esa opinión mediática no necesariamente es la opinión pública, es decir, el hecho que la mayoría de la prensa diga algo y la mayoría de gente se lo crea no significa que sea lo cierto o correcto.

En nuestro querido Perú, y sobretodo desde los años del fujimorismo, hemos sufrido de la manipulación de la prensa sobre la ciudadanía, ejercida bajo las órdenes de mafiosos y corruptos de la dictadura fujimontesinista (prensa chicha). Actualmente y cuando creíamos que toda esa prensa basura había desaparecido, regresamos a esos días oscuros durante la campaña electoral presidencial, y pudimos apreciar como la mayoría de diarios y canales de televisión desde los “decanos de la prensa nacional” hasta los canales “independientes” se alineaban en pro de sus intereses económicos y el de los grupos de poder que los manejan. Y lo que obtuvimos fue un circo de noticias tergiversadas, especulaciones en primera plana, acusaciones exageradas en titulares y toda una satanización y vaticinio de apocalipsis sobre la candidatura de Ollanta Humala en cuanto noticiario y programa televisivo hubiera.

Cuando resultó electo el presidente Humala y en vista que toda la guerra sucia y campaña asquerosa realizada por los medios no funcionó, éstos bajaron un poco el tono, se acomodaron en sus sillones (muy a su pesar imaginamos) y a regañadientes han aceptado lo que el pueblo ha decidido. Y es que durante todo este tiempo se llenaron la boca diciendo que su objetivo era el bien del país, el desarrollo y progreso de la sociedad, pero sus acciones dicen muchas veces lo contrario.

Se dedican a resaltar temas intrascendentes, noticias absurdas, incidentes que deberían pasar página pero que se convierten casi en “temas de seguridad nacional” dándole demasiada importancia a lo que no lo tiene (como el caso Martha Chávez) y lo que es peor la gente se sigue creyendo todo lo que le dicen mientras que los temas importantes pasan a segundo plano y en muchos casos al olvido.

Todos queremos un Perú mejor, un país que progrese de manera justa, que haya inclusión social y todos tengamos las mismas oportunidades, si ese es nuestro objetivo como peruanos… ¿Por qué la prensa no se dedica a hacer algo positivo proponiendo soluciones o alternativas a los tantos problemas que tiene nuestro Perú? Si ellos tienen el acceso a las tecnologías para poder llegar a cada rincón del país ¿Por qué no aprovechan ese poder en fomentar la empatía entre nosotros, luchar contra el racismo y la intolerancia, promover la cultura y la educación? ¿Por qué nosotros como peruanos que amamos nuestra tierra y nuestro origen andino no exigimos a la prensa que sea coherente con sus objetivos?

Xavi & Míriam

LA EDUCACIÓN DE CEMENTO


El presidente saliente Alan García Pérez y su gobierno aprista representan, ahora más que nunca, lo que podríamos denominar como el gobierno de cemento o el gobierno hueco.

Y esto es fácil de explicar pues todos sabemos que el desarrollo y progreso de la sociedad, del país está basado en la educación. Sin educación, no hay gente pensante, autónoma, con capacidad de decisión y elección, dispuesta a aportar sus conocimientos en beneficio de todos, no hay gente libre.

¿Qué hizo el gobierno aprista con la educación peruana?

  • Reducir el presupuesto de educación asignándole solo entre el 2% y 3% del PBI (la UNESCO sugiere el 6% del PBI de inversión en educación como mínimo).
  • Remodelar o reconstruir colegios para luego ser inaugurados en pomposas ceremonias y descubrirse al poco tiempo, con más pena que gloria, las fallas y obras inconclusas.
  • No iniciar una reforma educativa que incluya desde capacitación y actualización docente hasta nuevas metodologías de enseñanza y estudio para lograr alumnos capaces de resolver y enfrentarse a los problemas en la vida, no solo con conocimientos sino con dignidad e inteligencia emocional.
  • Existe un “Plan Nacional de Educación Para Todos” y el “Proyecto Educativo Nacional” firmados por autoridades del gobierno con objetivos que en papel quedan muy bonitos pero en la realidad no se han cumplido, ni siquiera hubo la intención de ponerlos en práctica.
  • Aceptar la educación como negocio, ya que muchos colegios privados con el afán de ganar más alumnos (más dinero) no tienen una suficiente exigencia académica (es mejor no desaprobar a un alumno porque si no éste se cambia de colegio y se pierde un ingreso más).
  • Lo mismo con los cientos de institutos de educación superior y decenas de universidades particulares en donde los estudiantes egresados no tienen el suficiente nivel académico para desenvolverse con eficiencia, menos para realizar trabajos de investigación porque tampoco el gobierno promueve este tema.
  • En el caso de los colegios del estado, el nivel académico de los alumnos es muy pobre, chicos de secundaria que no pueden leer correctamente una frase y en muchos casos no comprenden lo que leen.
  • No defender nuestro patrimonio como son los libros históricos de la Biblioteca Nacional del Perú que han sido robados sistemáticamente sin que el gobierno se inmute en lo más mínimo. Reinauguró una nueva sede de la Biblioteca, sí, muy bonito el color del cemento, pero sin suficientes medidas de seguridad y ni tan siquiera con un sistema de software de gestión bibliográfica.
  • El nivel de alfabetización es deficiente pues del más de un millón seiscientos mil peruanos  alfabetizados, según la publicidad del gobierno, hay cerca de un 40% de personas que no cuentan con un registro o no tienen como sustentar que dejaron de ser ‘analfabetas’. El gobierno cree que enseñándole a una persona solo a escribir su nombre ya dejó de ser analfabeta.

Es fácil deducir pues que Alan García y su gobierno creen que la “educación” son cuatro ladrillos recién pintados y una cinta para inaugurarlos. Y claro, ellos dirán que las cifras no mienten, que las estadísticas están ahí… nosotros creemos más en nuestra gente, en nuestros jóvenes, en la realidad diaria de los peruanos que demuestran lo contrario a las estadísticas.

La educación en el Perú no solo está estancada sino que ha retrocedido en estos cinco años y las consecuencias de ello las seguiremos viendo hasta que el Estado no priorice la reforma educativa, la inicie y la mantenga más allá de cualquier gobierno.

Es momento de pensar en nuestro querido Perú, en cada peruano y peruana del país y en el bienestar común, si queremos surgir como país, la clave está en la EDUCACIÓN.

Xavi & Míriam