Madre es madre


Cada mujer que se convierte en madre voluntaria o involuntariamente es especial.

Las hay valientes, cobardes, cariñosas, indiferentes, generosas, egoístas, relajadas, estrictas, expresivas, silenciosas, tiernas, duras, cercanas, distantes, atentas, distraídas, comprensivas, inflexibles, independientes, sumisas, responsables, irresponsables, alegres, tristes… y así podríamos tener mil y una característica más.

Sean como fueren cada madre es especial solo por el hecho de habernos traído al mundo.

Si no fuera por ella no estaríamos aquí, nos guste o no.

Seamos agradecidos con ella siempre, por todo.